Allá por los años ochenta, a alguien se le ocurrió coger la obra maestra de la ciencia ficción Metropolis, colorearla para hacerla llamativa y encargar al por entonces productor y compositor de moda Georgio Moroder (responsable también de músicas conocidas como la historia interminable) una banda sonora moderna, que enganchara a las nuevas generaciones. Para ello, usó canciones de Freddy Mercury, Pat Benatar o Bonnie Tyler. El producto final será criticado por los cinéfilos más acérrimos, al igual que ocurre con las películas coloreadas. En este segundo caso, me parece una aberración puesto que una escena iluminada para una fotografía en blanco y negro no tiene por qué resultar, y de hecho nunca lo hace, con colores añadidos. Sobre la banda sonora actualizada no sé qué pensar; en cierta medida, no me gusta si la película tenía una orquestación adecuada, aunque debo reconocer como secreto nunca confesado que descubrí esta maravilla gracias precisamente a su lavado de cara (fui a verla al cine y me enamoré enseguida de María, robot).
Allá por los años ochenta, se estrenaron las dos primeras partes de la trilogía qatsi (la tercera no vino hasta el 2002), Koyaanisqatsi y Powaqqatsi, que eran películas documentales visuales aderezadas con composiciones de Philip Glass, autor minimalista comparable a Michael Nyman para hacernos una idea, aunque personalmente me decanto por el bueno de Philip. Otros trabajos suyos para el cine han sido el show de Truman, las horas (banda sonora imprescindible) o Diario de un escándalo.
Tranquilos, que ya llego donde quería. El caso es que a Glass se le ocurrió hacer una banda sonora bastante controvertida del clásico de Tod Browning Dracula, con Bela Lugosi, y es controvertida porque, a diferencia del cine mudo, Dracula sí tiene sonido, sí tiene diálogos, pero tiene poca música. Hay quien opina que al dirigirla Tod quiso que el silencio tuviera el protagonismo que suele tener la música, hay quien opina que por aquel entonces la música no cumplía el papel que tiene hoy en día, y hay quien opina que no tiene música sin más. De igual manera, puede que el músico, guiado por las emociones de la película, creara una versión personal sobre la historia sin tener más relación con la película, aunque al final se distribuyera como la banda sonora de Dracula para atraer a nuevos aficionados. Versiones hay para todos los gustos.
Por supuesto, gracias a las nuevas tecnologías, podemos encontrarnos montajes con la película y la banda sonora de Glass. Cada uno que decida, pero ¿vosotros opináis que son prácticas aceptables (salvad a George Lucas) o, por el contrario, una obra debería ser cerrada y no tocarse nunca más?





Supongo que depende del objetivo final. Si se trata de experimentar con algo viejo para obtener algo nuevo, no me parece mal. Sin embargo, cuando el objetivo tan sólo es sacar más pasta de algo que ya rindió en su momento, ahí la cagan por regla general. Y es que parece como si, cuando la modificación se hace sólo por dinero, no fuesen capaces de hacer algo decente.
Por cierto, me has picado la curiosidad con lo de Drácula y Glass. Y es que la banda sonora de Las horas es una de mis favoritas.
Por un lado, nunca he estado a favor de las barbaridades que se han hecho sobre clásicos del cine para mejorarlos, como la moda de Turner de colorear sus películas. Sin embargo, el inspirarse en un clásico del cine para realizar una banda sonora independiente me parece un ejercicio artístico y un homenaje al producto original, aunque no esté de acuerdo en modificar la idea del creador de la película incorporando esa banda sonora, por muy excepcional que sea.
No creo que tenga nada que ver con el caso George Lucas o el de otros cineastas que han modificado sus propias obras para adaptarlo a su visión. Suele suceder que por limitaciones técnicas, de presupuesto o impuestas por los estudios (caso Blade Runner o THX1138, por ejemplo) el resultado final no sea el deseado por parte de quienes idearon la obra. Ahí siempre estaré con los creadores, ellos son los responsables de sus obras y por mucho que haya quienes critiquen las modificaciones, sus obras no nos pertenecen a nosotros.
Sobre George Lucas, siempre me he preguntado una cosa: viendo la gran diferencia de años y tecnología existente entre la primera y segunda trilogía de la Guerra de las Galaxias, ¿por qué no ha vuelto a rodar la antigua trilogía, aunque fuera una versión reducida? ¿Por qué no hacer como Hitchcock y el hombre que sabía demasiado? Seguro que por activa y por pasiva le habría resultado rentable, y posiblemente la historia hubiera quedado mucho más consistente? Yo hubiera preferido unos remakes que no unos parches a las clásicas. Ya que estamos, me da la sensación de que las ediciones pseudo-especiales de DVD no las controlan tanto los directores como los productores que insisten en seguir sacando tajada.
¿Estamos locos? ¡como va a hacer un remake! Que unicamente ha mejorado la calidad de la imagen, añadido efectos para darle más realismo y algunas escenas que no se pudieron incluir en su momento. No son cambios radicales, son simplemente detalles.
Sobre las ediciones en DVD, depende. Efectivamente en general los directores no pinchan ni cortan y ya se han dado casos de pelis que han salido en DVD con versiones extendidas, usando material desechado previamente por los directores pero que aparecen sin más en versiones especiales de las peliculas para vender a los incautos.
Lo que si ha sucedido es que productoras que en su día hicieron verdaderas barbaridades cuando han ido a editar el DVD han llamado a los directores para que sean ellos los encargados de que lleguen en las mejores condiciones al DVD. Me viene a la mente el caso de Apocalipse Now Redux tambien, que es el ejemplo paradigmático de esto.