Ya que mi anterior post trató sobre animación, voy a comentaros una de las más sorprendentes y costosas técnicas de las que se usan para realizar cortos de animación, y digo cortos porque, que yo sepa, no existen largometrajes debido, supongo, a su complejidad.
La historia cuenta que Claire Parker, una animadora (no de las del deporte, no os confundáis) pidió a su marido, el animador ruso Alexandre Alexeïeff construir un panel lleno de agujas con las que poder realizar imágenes animadas.
La teoría es muy sencilla: las agujas atraviesan el panel dejando vacía la parte delantera del panel y sobresaliendo por la parte trasera. A la parte delantera le ilumina un foco con una cierta característica que ahora comentaremos. Al tener el panel un fondo blanco, la imagen que obtenemos es blanca en su totalidad.
La historia cuenta que Claire Parker, una animadora (no de las del deporte, no os confundáis) pidió a su marido, el animador ruso Alexandre Alexeïeff construir un panel lleno de agujas con las que poder realizar imágenes animadas.
La teoría es muy sencilla: las agujas atraviesan el panel dejando vacía la parte delantera del panel y sobresaliendo por la parte trasera. A la parte delantera le ilumina un foco con una cierta característica que ahora comentaremos. Al tener el panel un fondo blanco, la imagen que obtenemos es blanca en su totalidad.
Muy bien, ahora empujamos totalmente algunas agujas desde la parte trasera para que salgan por la parte delantera. La peculiaridad del foco es que debe situarse de manera que la sombra de las agujas estén inclinadas un ángulo de 45º respecto a las mismas. Una cosa más, si sacamos las agujas totalmente por la parte delantera, su sombra llega a la aguja siguiente, de manera que si sacamos un grupo grande de agujas lo que vamos a conseguir es tapar una parte del panel de manera que parezca que tenemos una figura negra. ¿Y qué ocurre si en vez de sacar totalmente las agujas, las dejamos a mitad de camino? Pues que como las sombras no llegan a la siguiente aguja y dejan resquicios donde se ve el fondo blanco, conseguimos una tonalidad gris. Pero, por supuesto, esto no es solo blanco-gris-negro: según lo metida que esté la aguja en el panel podemos obtener una gran variedad de matices de grises según lo pacientes que podáis llegar a ser.
Para que os hagáis una idea: la pinscreen (así se llama el panel de agujas en inglés) original tenía ¡240.000 agujas! Y con esta máquina la pareja Alexeïieff-Parker rodaron seis cortometrajes en 50 años. El más conocido es el primero, Nuit sur le mont Chauve, de 1933, basado en la obra de Mussorgsky, que también inspiró la parte final de Fantasía de Walt Disney, y donde podéis apreciar e imaginar el esfuerzo realizado para crear un corto de estas características (vídeo en YouTube, la calidad de imagen es un poco mala, pero hablamos de un corto que tiene casi 80 años). Existe un DVD con los cortos, pero que yo sepa ha sido descatalogado; supongo que en otros DVD de recopilación de obras de Alexeïeff se podrán visualizar.
Personalmente, la obra que más me gusta realizada con esta técnica es el corto Le paysagiste (vídeo en el National Film Board de Canadá), de Jacques Drouin, rodada en 1976. Que sí, que está hecha con agujas, que no os engaño :)



Me ha encantado, gracias.